¡Di que soy un pájaro!
No.
¡Vamos dilo!
Eres un pájaro.
Bien, ahora di que tú también lo eres.
Si tú eres un pájaro yo también.
—¿Por qué no me escribiste? ¡Te esperé durante 7 años! ¡Y ahora ya es tarde!
—¡Te escribí 365 cartas! Una carta cada día durante un año!
— ¿Me escribiste?
— Sí. Lo nuestro no había acabado. ¡No ha acabado!
—¡Te escribí 365 cartas! Una carta cada día durante un año!
— ¿Me escribiste?
— Sí. Lo nuestro no había acabado. ¡No ha acabado!
Queridísima Ali:
Anoche no pude dormir pensando que habíamos terminado. He dejado de amargarme porque sé que lo que tuvimos fue real. Y si en algun lugar, en un futuro lejanos, nos reencontramos en nuestras nuevas vidas, te sonreiré con alegría y recordaré como pasamos el verano entre los árboles, aprendiendo el uno del otro y creciendo en el amor.
El mejor tipo de amor es aquel que despierta el alma y nos hace aspirar a más. Nos enciende el corazón y nos trae paz a la mente. Eso es lo que tú me has dado y lo que yo esperaba darte siempre.
Te quiero Noa.
Anoche no pude dormir pensando que habíamos terminado. He dejado de amargarme porque sé que lo que tuvimos fue real. Y si en algun lugar, en un futuro lejanos, nos reencontramos en nuestras nuevas vidas, te sonreiré con alegría y recordaré como pasamos el verano entre los árboles, aprendiendo el uno del otro y creciendo en el amor.
El mejor tipo de amor es aquel que despierta el alma y nos hace aspirar a más. Nos enciende el corazón y nos trae paz a la mente. Eso es lo que tú me has dado y lo que yo esperaba darte siempre.
Te quiero Noa.



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